Ha pasado más de una semana desde que Ernesto Javier Salazar desapareció del hospital en el que se hallaba ingresado. Laacción de la policía y las acciones que hemos emprendido desde el Grupo Salazar no han dado ningún resultado en su búsqueda.
Ernesto Javier Salazar desapareció el día 29 de enero, casi inmediatamente después de la operación de transplante de médula para su hijo, Yago Salazar. Los días que mediaron entre su accidente de coche y la operación fueron una dura prueba para nuestro fundador. Atrapado entre la culpa por las muertes causadas en su accidente de automóvil y la pena y preocupación por el estado de su hijo, víctima de una enfermedad inesperada. Ernesto Javier Salazar se había mostrado intranquilo e irritable, pero firme en su decisión de ayudar a los familiares de las víctimas de su accidente y en la donación de médula para su hijo.
El Grupo Salazar mantiene la esperanza de encontrar a nuestro fundador. Mientras continúe desaparecido la empresa será administrada por un consejo interino formado por los vicepresidentes de las distintas áreas de negocio.